Miles de trabajadores en India están participando en una nueva economía digital donde son remunerados por grabar videos de sí mismos realizando tareas cotidianas. Estas grabaciones se utilizan para entrenar robots y sistemas de inteligencia artificial, permitiéndoles aprender y replicar movimientos humanos con mayor precisión. La iniciativa responde a la creciente demanda de datos para el desarrollo de la IA, especialmente en áreas como la robótica y la automatización. Empresas tecnológicas están recurriendo a esta fuente de datos asequible para mejorar las capacidades de sus algoritmos. El trabajo, aunque ofrece una fuente de ingresos, plantea interrogantes sobre la naturaleza del empleo en la era de la automatización. Esta práctica destaca la paradoja de utilizar mano de obra humana para crear sistemas que eventualmente podrían reemplazarla. La "fiebre" de la inteligencia artificial está generando nuevas oportunidades laborales, pero también redefine el panorama del trabajo a nivel global.