Un vasto terreno de 137 hectáreas cubierto de residuos de mármol en Kishangarh, India occidental, se ha convertido inesperadamente en un punto de atracción turística, promocionado incluso como un paisaje "nevado". Este fenómeno, aunque impulsa el turismo local, oculta graves problemas medioambientales. La acumulación de polvo de mármol genera contaminación del aire y del agua, afectando potencialmente la salud de los residentes y el ecosistema circundante. Las autoridades locales se enfrentan al desafío de gestionar el flujo turístico y mitigar los impactos negativos de esta industria no planificada. No se han comunicado medidas claras para el control de la contaminación o la gestión sostenible de los residuos. El auge de esta "atracción" resalta la creciente necesidad de un turismo responsable y una mejor regulación de las actividades industriales en la India. El futuro de esta zona depende de encontrar un equilibrio entre desarrollo económico y protección del medio ambiente.