El artículo analiza el papel fundamental de Manmohan Singh en la creación de la clase media de la India a través de las reformas económicas de 1991. Estas reformas, que incluyeron la liberalización y la privatización, abrieron oportunidades económicas y elevaron a millones de personas de la pobreza en la India. Se argumenta que este nuevo y creciente grupo de clase media fue, eventualmente, crucial para el ascenso político de Narendra Modi. El autor sugiere que Modi capitalizó las aspiraciones y el nacionalismo de esta clase media, prometiendo un desarrollo aún mayor y un retorno a los valores tradicionales de la India. El artículo destaca la paradoja de que el arquitecto del auge económico de la India, Manmohan Singh, pavimentó indirectamente el camino para un líder con una ideología muy diferente. Se considera que el descontento persistente y las desigualdades, a pesar del crecimiento económico, contribuyeron a un cambio en las preferencias políticas en la India. La narrativa expone la complejidad de la transformación socioeconómica de la India y sus consecuencias políticas inesperadas.