Las recientes protestas lideradas por el partido online Cockroach Janta Party (CJP) han supuesto un desafío significativo para el gobierno de Narendra Modi en India. Iniciadas por irregularidades en los exámenes, las manifestaciones se extendieron a otras ciudades, reflejando un malestar más amplio sobre el desempleo y las oportunidades para los jóvenes. La renuncia del ministro de Educación tras las protestas representa una inusual concesión por parte de Modi. El gobierno ha respondido aumentando las penas por filtraciones de exámenes y retirando cargos contra manifestantes, buscando apaciguar las tensiones. Las protestas también revelaron una creciente sofisticación en el uso de las redes sociales por parte de los activistas, obligando a Modi a adaptarse y utilizar plataformas como Instagram. Sin embargo, también se denunció el uso de tecnología de vigilancia con IA y amenazas en línea contra manifestantes, así como cortes de internet para restringir la comunicación.