En India, miles de personas están siendo contratadas para entrenar a robots con inteligencia artificial, enseñándoles a realizar tareas cotidianas como cortar mangos, hacer café o preparar sándwiches. A través de grabaciones en primera persona, conocidas como “datos egocéntricos”, se busca que los robots imiten los movimientos humanos en entornos reales. Trabajadores como Nagireddy Sriramyachandra, una ama de casa, ganan alrededor de dos dólares por hora grabando sus actividades domésticas para empresas tecnológicas globales como Objectways, que colabora con Amazon SageMaker. Esta práctica responde a la creciente demanda de robots humanoides, con proyecciones que estiman más de mil millones en uso para 2050, principalmente en sectores industriales y comerciales. Aunque algunos trabajadores expresan preocupación por la posibilidad de ser reemplazados por los robots que están ayudando a crear, ven esta oportunidad como una fuente de ingresos. El auge de la inteligencia artificial y la robótica plantea interrogantes sobre el futuro del empleo y la automatización de tareas domésticas.