La India ha puesto en alerta a aproximadamente 18.000 marineros que operan en el estrecho de Ormuz y el golfo de Omán debido a las crecientes amenazas en la región. Esta medida responde a la escalada de tensiones y riesgos para la navegación comercial en estas aguas estratégicas. Las autoridades indias están monitoreando de cerca la situación y coordinando con compañías navieras para garantizar la seguridad de las tripulaciones. Se han emitido directrices para reforzar la vigilancia y mejorar los protocolos de seguridad a bordo de los buques. La alerta se centra en posibles ataques de diversos grupos, sin especificar detalles sobre la naturaleza exacta de las amenazas. El gobierno indio prioriza la protección de sus ciudadanos que trabajan en el sector marítimo en esta zona de alto riesgo. La situación podría afectar el comercio internacional y el suministro energético global.