Tras décadas de conflicto, los maoistas naxalitas en el centro de India, una región históricamente marginada, han anunciado el fin de su lucha armada. El anuncio se produce en un contexto de prolongada guerra civil que ha cobrado miles de vidas. La rebelión, de carácter clasista, ha enfrentado a los maoistas con el gobierno indio durante años. La respuesta del estado indio a la insurgencia ha sido objeto de debate y controversia. El cese de hostilidades marca un posible punto de inflexión en la región. Se espera que el desarme de los naxalitas conduzca a una mayor estabilidad en el área.
