La policía india utilizó cañones de agua en Raipur para dispersar a estudiantes que protestaban exigiendo la renuncia del ministro de Educación. Las manifestaciones se centraron en demandas de cambios en el sistema educativo y responsabilización del ministro. Las autoridades justificaron el uso de la fuerza como una medida necesaria para mantener el orden público frente a las crecientes protestas. Los manifestantes, sin embargo, denunciaron el uso excesivo de la fuerza policial. Este incidente se suma a una serie de protestas estudiantiles recientes en India relacionadas con políticas educativas. Se espera que las protestas continúen hasta que se aborden las demandas de los estudiantes.