Durante décadas, el cuerpo de un alpinista famoso ha permanecido cerca de la cima del Monte Everest, en la peligrosa “zona de la muerte”. El cadáver, ubicado en el lado más difícil de la montaña, se ha convertido en un punto de referencia para otros escaladores. Ahora, India planea una operación para intentar recuperar los restos. La misión representa un desafío logístico extremo debido a la altitud y las condiciones climáticas. El gobierno indio considera la repatriación como un acto de respeto y cierre para la familia del fallecido. Se espera que la operación se concrete en los próximos meses, dependiendo de las condiciones meteorológicas favorables.