Más de dos millones de estudiantes en India volvieron a rendir el exigente examen de ingreso a la carrera de medicina tras la anulación del certamen anterior. La cancelación se produjo debido a denuncias de filtraciones de preguntas, generando fuertes protestas a nivel nacional. Las acusaciones de irregularidades pusieron en duda la integridad del proceso de selección. Las autoridades educativas indias organizaron una nueva fecha para garantizar la transparencia y la equidad en el acceso a las universidades. El examen es crucial para miles de aspirantes a médicos, dada la alta competitividad del sistema educativo indio. La situación evidenció vulnerabilidades en la seguridad de los exámenes nacionales.