El gobierno de la India ha aclarado que un pasaporte no es una prueba definitiva de ciudadanía. Esta declaración surge en un contexto de debate sobre la implementación de leyes de ciudadanía más estrictas. Funcionarios gubernamentales explican que el pasaporte es un documento de viaje que facilita la salida y entrada al país, pero no establece la nacionalidad en sí misma. La posesión de un pasaporte, por lo tanto, no confiere automáticamente el estatus de ciudadano. Esta postura no sorprende a analistas, quienes señalan que la ciudadanía se determina por otros medios, como el registro de nacimiento o la naturalización. La aclaración busca evitar confusiones en relación con los criterios de elegibilidad para la ciudadanía bajo las nuevas regulaciones. El gobierno enfatiza que existen procesos específicos para verificar la nacionalidad de un individuo.