El gobierno entrante ha solicitado al Departamento Nacional de Planeación (DNP) suspender cualquier nuevo nombramiento relacionado con la seguridad presidencial. La decisión busca asegurar que la selección de personal a cargo de la protección del presidente electo se alinee con la política de seguridad que será definida por la nueva administración. Según fuentes oficiales, es crucial que estas decisiones respondan a la estrategia integral de seguridad que se está elaborando. La medida implica una pausa en la designación de cargos clave en el área de seguridad hasta que se establezcan las directrices correspondientes. El objetivo principal es garantizar una transición ordenada y efectiva en materia de protección presidencial. Se espera que la nueva política de seguridad sea presentada en breve, permitiendo así la realización de los nombramientos necesarios. Esta solicitud refleja la prioridad del nuevo gobierno en fortalecer y optimizar la seguridad del presidente electo.