Un informe de la Corte de Cuentas italiana revela que el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPEF) recae en un 82% sobre empleados y jubilados. Este impuesto representa la principal fuente de ingresos para el Estado, pero su distribución es desigual. El estudio también señala una pérdida de ingresos fiscales de 119 mil millones de euros debido a exenciones y deducciones fiscales no contabilizadas, lo que equivale al 5,3% del Producto Interno Bruto (PIB) del país. La Corte de Cuentas subraya la necesidad de una revisión del sistema fiscal para lograr una mayor equidad y eficiencia. La concentración de la carga impositiva en asalariados y pensionistas genera preocupación sobre la sostenibilidad del sistema de bienestar social. El informe insta a una reforma que equilibre mejor las obligaciones fiscales entre los diferentes grupos de contribuyentes. Se busca una mayor transparencia en la gestión de las exenciones fiscales para evitar la evasión y optimizar los ingresos públicos.
