La celebración del Inti Raymi, la festividad más importante del calendario andino en honor al Sol, mantiene una conexión directa con las prácticas religiosas del Imperio Inca. La ceremonia se inicia tradicionalmente en el Qorikancha, el templo más relevante del Tahuantinsuyo dedicado al culto solar. Este recinto, ubicado en Cusco, era considerado el principal santuario del imperio y centro del poder religioso inca. Su importancia radica en su diseño arquitectónico y su función como espacio de conexión entre lo divino y lo terrenal. La persistencia de esta tradición ancestral subraya la continuidad cultural y la reverencia por el Sol en las comunidades andinas. El Qorikancha, a través del Inti Raymi, sigue siendo un símbolo de la identidad y la cosmovisión inca.
