Expertos advierten sobre la importancia de una correcta conservación de alimentos como hongos, verduras y bayas para mantener su calidad. El almacenamiento inadecuado puede deteriorar rápidamente estos productos, generando desperdicio alimentario. Refrigerar los alimentos apropiados es clave para prolongar su frescura y reducir pérdidas. Los especialistas enfatizan que una conservación adecuada contribuye a optimizar el uso de los recursos y disminuir el impacto ambiental. Esta práctica también beneficia la economía doméstica al evitar la necesidad de desechar alimentos en buen estado. La correcta refrigeración es, por tanto, una medida sencilla con efectos positivos múltiples.