La ministra de Salud portuguesa, Ana Paula Martins, atribuyó el aumento de personas sin médico de cabecera a la inmigración, argumentando que esta dificulta la percepción de los logros gubernamentales en la contratación de profesionales sanitarios. Martins lamentó que la afluencia de inmigrantes esté enmascarando los avances realizados en la atención primaria. Durante una comparecencia, la ministra también criticó la cobertura mediática de la situación. A pesar de las dificultades, Martins enfatizó que el Gobierno no renunciará a sus esfuerzos para garantizar el acceso a la atención médica para todos los ciudadanos. La declaración ha generado debate sobre el impacto de la inmigración en el sistema de salud portugués y la necesidad de fortalecer la atención primaria. La ministra reafirmó el compromiso del ejecutivo con la mejora continua del sistema sanitario.