El Fondo Monetario Internacional (FMI) recomienda la eliminación de los apoyos gubernamentales destinados a facilitar la compra de la primera vivienda a jóvenes. Según el FMI, estas ayudas han incrementado artificialmente la demanda, exacerbando los desequilibrios existentes en el mercado inmobiliario. La institución argumenta que, en lugar de solucionar problemas de acceso a la vivienda, estos subsidios han contribuido a inflar los precios y a crear distorsiones en el mercado. La recomendación se basa en un análisis del impacto de estas políticas en la economía. El FMI no especifica medidas alternativas, pero sugiere que la retirada de los apoyos permitiría una corrección natural del mercado. Esta postura podría generar debate sobre las políticas de vivienda y su efectividad. La medida busca, según el FMI, estabilizar el mercado a largo plazo.
