La directora general del Fondo Monetario Internacional (FMI) ha ajustado a la baja las previsiones de crecimiento económico para la Eurozona en los próximos años. Paralelamente, el organismo internacional ha elevado sus proyecciones de inflación para este año y el siguiente. Esta revisión refleja un panorama económico más desafiante para la región. La funcionaria del FMI instó a los responsables políticos a adoptar un enfoque cauteloso en sus decisiones económicas. Subrayó la importancia de basar las políticas en escenarios realistas, en lugar de depender de expectativas de una rápida mejora. La advertencia sugiere que las presiones inflacionarias podrían persistir por más tiempo de lo anticipado. El FMI no anticipa una resolución rápida de los desafíos económicos actuales.