La transmisión del partido entre Portugal y Uzbekistán a través de plataformas ilegales como Roja Directa TV constituye una violación de los derechos de autor. Estas plataformas no autorizadas exponen a los usuarios a riesgos significativos, incluyendo malware y virus informáticos. Expertos advierten que acceder a contenido deportivo de forma ilícita puede comprometer la seguridad de los dispositivos y la información personal. Además de los riesgos de seguridad, la piratería deportiva causa pérdidas económicas a los titulares de los derechos de transmisión. Las autoridades instan a los aficionados a optar por canales y plataformas oficiales para evitar estas amenazas. El consumo de contenido pirata es ilegal y contribuye a la disminución de la calidad de las retransmisiones deportivas.
