Las autoridades griegas han desmantelado una red criminal dedicada a la distribución ilegal de televisión por suscripción a través de internet. La organización operaba desde 2017, ofreciendo acceso no autorizado a canales de pago a aproximadamente 86.000 suscriptores. Se estima que los beneficios ilícitos superan los 7 millones de euros. La red utilizaba equipos tecnológicos especializados para la retransmisión ilegal de la programación. Se han realizado detenciones relacionadas con el caso, aunque el número exacto no ha sido especificado. Las investigaciones continúan para determinar el alcance total de la operación y posibles implicados adicionales. Este tipo de actividad representa una grave amenaza para la industria del entretenimiento y los derechos de autor.