La ministra de Medio Ambiente de Rumanía, Diana Buzoianu, ha revelado el destino de una tubería enterrada en la playa de Năvodari que vertía agua directamente al mar. La tubería formaba parte de una serie de irregularidades detectadas en construcciones ilegales en la zona costera. La ministra informó sobre el hallazgo a través de una publicación en Facebook, sin detallar aún el origen exacto de los vertidos. La investigación se centra en determinar la fuente de la contaminación y las responsabilidades correspondientes. Este descubrimiento se produce en el marco de una inspección más amplia de construcciones ilegales en la playa de Năvodari. Las autoridades rumanas buscan ahora identificar y sancionar a los responsables de estas prácticas ilegales que dañan el medio ambiente marino. Se espera que se publiquen más detalles sobre la investigación en los próximos días.