La minería ilegal continúa operando activamente en el Parque Nacional Natural Río Puré, con unas 41 balsas dedicadas a la extracción de oro. Según informes, estas actividades ilícitas extraen aproximadamente 120 kilogramos de oro cada mes. Esta situación genera una grave preocupación por el impacto ambiental en la zona, amenazando la biodiversidad y los recursos naturales del Parque. La persistencia de la minería ilegal dentro de un área protegida pone de manifiesto la falta de control y la necesidad de una mayor presencia estatal. La Silla Vacía reporta que la extracción ilegal sigue siendo un problema significativo para la conservación de la Amazonía colombiana. Se requieren medidas urgentes para detener estas actividades y proteger este ecosistema vital. El gobierno enfrenta el desafío de equilibrar la seguridad de la región con la protección del medio ambiente.