El robo de energía eléctrica en Perú ocasiona pérdidas anuales estimadas en 103 millones de Soles, según Pluz Energía. Esta cantidad equivale a 207 GWh, una energía considerable que podría abastecer durante un mes entero a distritos densamente poblados de la capital. Los distritos afectados incluyen San Juan de Lurigancho, Lima Cercado, San Martín de Porres, Callao y Comas. Pluz Energía señala que estas pérdidas impactan significativamente la infraestructura eléctrica y la calidad del servicio. El fenómeno del hurto energético representa un desafío importante para las empresas distribuidoras y un riesgo para la seguridad pública. Es crucial identificar estas conexiones clandestinas para mitigar el impacto económico y garantizar un suministro eléctrico confiable en las zonas afectadas de Lima y Callao. La empresa enfatiza la necesidad de combatir este delito para evitar mayores perjuicios.