Las autoridades de Barranquilla intervinieron y cerraron ocho centros estéticos que operaban de manera irregular. Durante los operativos, se descubrieron quirófanos clandestinos instalados en lugares inadecuados, incluyendo casas y peluquerías. En estos establecimientos se realizaban procedimientos de alto riesgo como liposucciones y lipólisis láser. Según el reporte oficial, los centros no cumplían con ninguna de las condiciones sanitarias exigidas por la ley. Estas intervenciones ponían en grave peligro la salud y la vida de los pacientes. Las autoridades advirtieron sobre los riesgos de someterse a cirugías en sitios no autorizados. El operativo busca erradicar la práctica de medicina estética ilegal en la ciudad.