La coalición gobernante en República Checa ha acordado, a propuesta del partido SPD, convertir en delito penal el cruce ilegal de la frontera checa. Tomio Okamura anunció que se está preparando una propuesta legislativa para este fin. La ley se aplicará únicamente a ciudadanos de terceros países que intenten ingresar a República Checa de manera irregular. Se busca así endurecer el control de fronteras y disuadir la inmigración ilegal. Esta medida ha generado debate sobre sus implicaciones humanitarias y su impacto en las relaciones con otros países. El gobierno argumenta que es una necesidad para proteger la seguridad nacional y mantener el orden público en República Checa.