Imágenes de un niño comiendo en una mesa de exposición de IKEA se viralizaron rápidamente en redes sociales, generando debate. La situación, captada por usuarios, muestra al menor utilizando el mobiliario de la tienda como si fuera un restaurante. IKEA no ha emitido una declaración oficial al respecto, pero la compañía generalmente permite el consumo de alimentos en su restaurante. El incidente plantea interrogantes sobre las normas de conducta dentro de las tiendas y la comodidad de los clientes. La difusión de las fotos ha provocado reacciones diversas, desde la crítica a la falta de consideración hasta la defensa de la flexibilidad familiar. El debate se centra en si el comportamiento del niño es aceptable o si debería haberse optado por el área de restaurante designada.
