Las Cataratas del Iguazú enfrentan una crecida histórica, lo que ha provocado el cierre de las pasarelas hacia la Garganta del Diablo como medida de seguridad. La situación se ha agravado con tormentas severas generadas por un tornado cercano en Brasil. Desafortunadamente, esta combinación de factores resultó en la trágica muerte de un turista holandés cuando la lancha en la que viajaba volcó. Las autoridades han emitido advertencias sobre la peligrosidad del caudal y las condiciones climáticas adversas. El impacto del agua ha sido considerable, mostrando la fuerza de la naturaleza en la región. Se recomienda extremar las precauciones y seguir las indicaciones de las autoridades locales. La situación sigue siendo monitoreada de cerca.