La Agencia Internacional de la Energía (AIE) advierte sobre la excesiva dependencia de los países del Sudeste Asiático en combustibles fósiles importados, una vulnerabilidad expuesta por las tensiones en Medio Oriente. La AIE enfatiza que la región debe acelerar la transición hacia fuentes de energía renovables y considerar la energía nuclear para garantizar la seguridad energética. Esta dependencia de un número limitado de proveedores expone a la región a fluctuaciones de precios y posibles interrupciones en el suministro. La agencia insta a los países a invertir en infraestructura de energía limpia y a desarrollar políticas que fomenten la diversificación. Se subraya la necesidad de reducir la exposición a la volatilidad del mercado global de combustibles fósiles. La AIE considera que la energía nuclear, junto con las renovables, puede desempeñar un papel crucial en la construcción de un futuro energético más resiliente para el Sudeste Asiático.