Soldados en servicio activo de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) que han participado en combates durante más de 300 días están solicitando tratamiento para el trastorno de estrés postraumático (TEPT). Un soldado en período de descanso ha hecho un llamamiento público para obtener financiación para terapia, destacando la necesidad de abordar el trauma antes de regresar al frente. La solicitud se centra en la importancia de la salud mental para poder reintegrarse a la vida familiar después de la experiencia bélica. El artículo, publicado en The Times of Israel, pone de relieve el impacto psicológico del conflicto prolongado en los militares. La falta de recursos adecuados para la atención de la salud mental es un problema latente. Se busca apoyo para garantizar que los soldados reciban la atención necesaria para su recuperación y bienestar. La situación subraya la creciente demanda de servicios de salud mental para los combatientes israelíes.