Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han expulsado a un reservista por orar junto a colonos que bloqueaban el paso cerca de Qusra. Este incidente ocurre en un contexto de crecientes tensiones en Cisjordania, marcado por la violencia de colonos y la falta de respuestas policiales. La policía israelí ha recibido instrucciones de no cooperar con un plan del ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, que busca transferir responsabilidades de la aplicación de la ley civil en Cisjordania al ejército. Un activista deportado de Israel ha declarado que la violencia de los colonos cuenta con el respaldo del estado israelí. A pesar del ataque contra Qusra, no se han realizado detenciones. La situación plantea interrogantes sobre la respuesta de las autoridades ante la escalada de violencia y la posible implicación de figuras gubernamentales. Este caso intensifica el debate sobre la política israelí en Cisjordania ocupada.