Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) destruyeron una red de túneles construida por Hezbolá debajo del pueblo de Bofor, en el norte de Israel. La operación de demolición involucró la detonación de aproximadamente 700 toneladas de explosivos. La explosión, de gran magnitud, eliminó la infraestructura subterránea utilizada por el grupo militante. Este acto representa una significativa operación militar israelí para contrarrestar las actividades de Hezbolá en la frontera. Las autoridades israelíes han expresado su preocupación por el uso de túneles para infiltraciones y ataques. Se espera que la destrucción de estos túneles mejore la seguridad en la región. La operación subraya la tensión continua entre Israel y Hezbolá.