Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) han criticado duramente la instalación de puestos de avanzada de colonos israelíes en aldeas palestinas en Cisjordania, calificándolos de "reprehensibles". A pesar de la condena, las FDI no han procedido a desmantelar estas estructuras ilegales. El ejército sí ha declarado que cualquier soldado implicado en el bloqueo de hogares palestinos enfrentará medidas disciplinarias. No obstante, no se han ofrecido explicaciones sobre por qué los colonos permanecen en una zona militar cerrada. Esta situación genera controversia y cuestionamientos sobre la aplicación de la ley y la protección de los derechos palestinos en la región. La falta de acción decisiva por parte de las FDI alimenta las tensiones entre israelíes y palestinos.