El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) ha suspendido temporalmente las operaciones de detención de tráfico tras un segundo incidente fatal en pocos días. Un repartidor colombiano de 26 años fue abatido a tiros por agentes de ICE después de ser confundido con un individuo buscado con una orden de arresto. Las autoridades investigan las circunstancias del suceso, que ha generado indignación y críticas hacia las políticas de inmigración más agresivas implementadas bajo la administración Trump. Este incidente se suma a otro reciente en el que también se vio involucrado a agentes de ICE. La suspensión busca revisar los protocolos y garantizar la seguridad tanto de los agentes como de los civiles. Este caso reaviva el debate sobre la fuerza letal y la rendición de cuentas dentro de ICE. La comunidad inmigrante y organizaciones de derechos civiles exigen una investigación exhaustiva y transparente.