Tres jueces de la Corte Penal Internacional (CPI) han demandado al presidente Donald Trump y a su administración por las sanciones impuestas el año pasado. La demanda, presentada en un tribunal federal de Manhattan, alega que las sanciones son ilegales y buscan presionar extrajudicialmente a los jueces. Según la denuncia, el objetivo de las medidas es castigar y coaccionar a los magistrados por su labor. Los jueces demandantes son Kimberly Prost (Canadá), Solomy Balungi Bossa (Uganda) y Reine Adelaide Sophie Alapini-Gansou (Benín). La acción legal busca anular las sanciones y proteger la independencia de la CPI. La administración Trump impuso las sanciones en respuesta a la investigación de la CPI sobre posibles crímenes de guerra cometidos en Afganistán, incluyendo por parte de fuerzas estadounidenses.
