El Consejo de Gobernadores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), integrado por 35 países, aprobó una resolución instando a Irán a proporcionar información sobre sus reservas de uranio enriquecido. La resolución expresa preocupación por la falta de transparencia de Teherán en relación con su programa nuclear. El OIEA ha solicitado repetidamente a Irán que explique la presencia de partículas de uranio no declaradas en sitios investigados. La agencia internacional busca garantías de que el programa nuclear iraní es exclusivamente con fines pacíficos. La resolución, aunque no vinculante, ejerce presión diplomática sobre Irán para que coopere con las investigaciones del OIEA. Esta decisión se produce en un contexto de tensiones internacionales sobre el programa nuclear iraní y las negociaciones para restablecer el acuerdo nuclear de 2015. La comunidad internacional observa de cerca la respuesta de Teherán a esta nueva exigencia.