El esposo de la periodista Kimberley van Heiningen aprovechará al máximo su permiso parental para asistir a todos los partidos del Mundial de Fútbol. A pesar de que Van Heiningen no comparte el entusiasmo de su esposo por el fútbol, apoya su decisión. El hombre considera que esta situación es beneficiosa para ambos, permitiéndole disfrutar del torneo y a su familia tener más tiempo juntos. Se trata de un permiso parental extendido que le permitirá seguir de cerca la competición. La pareja reside en los Países Bajos, donde las políticas de permiso parental son flexibles. Esta inusual situación ha generado interés mediático, destacando el contraste de intereses dentro del hogar.