El huracán Isaias tocó tierra cerca de la ciudad de Destin en Florida, Estados Unidos, disminuyendo rápidamente a una tormenta severa. A pesar de la reducción en intensidad, las autoridades de Florida, lideradas por el gobernador Ron DeSantis, advierten sobre un riesgo significativo de inundaciones. Las calles de Destin están inundadas, mientras que en Pensacola, árboles han caído sobre cables eléctricos. Imágenes difundidas en redes sociales muestran daños considerables, incluyendo la remoción del techo de un hotel en Crestview, cerca de Destin. La tormenta Isaias también causó daños en el vecino estado de Alabama, bloqueando carreteras con árboles caídos y dañando líneas eléctricas. Cerca de 800,000 personas en Florida y Alabama se quedaron sin electricidad. Se esperan entre 10 y 20 centímetros de lluvia en Florida, Alabama y Georgia durante el fin de semana, prolongando las complicaciones a pesar de que Isaias ya no es un huracán.