La afición local del Santos National Football Stadium en Port Moresby expresó su furia abandonando masivamente el partido tras la contundente derrota del equipo Hunters frente al Northern Pride con un marcador de 16-32. La reacción de los espectadores incluyó gritos exigiendo la destitución inmediata de jugadores, reflejando una creciente frustración con el rendimiento del equipo. Esta derrota marca la undécima del Hunters en la temporada 2026, consolidando su posición en el último lugar de la tabla de posiciones. Lo que antes era considerado un estadio temido por los equipos visitantes, ahora se ha convertido en un ambiente de intensa presión y descontento. El partido, reportado por Post Courier, evidencia una crisis en el equipo y una pérdida de confianza por parte de su afición. La situación plantea interrogantes sobre el futuro del equipo y la necesidad de medidas correctivas urgentes.