El presidente de la Autoridad Fiscal Húngara (ÁSZ) ha iniciado los trámites para la destitución del presidente de la Autoridad de Integridad. La decisión fue tomada por László Windisch, quien había estado considerando esta acción. No se han revelado públicamente las razones específicas detrás de la solicitud de destitución. Este movimiento podría generar controversia en el ámbito de la gobernanza y la lucha contra la corrupción en Hungría. La Autoridad de Integridad juega un papel crucial en la supervisión de la ética y la transparencia en la administración pública. Se espera que en los próximos días se conozcan más detalles sobre el proceso y las posibles consecuencias de esta medida. Windisch no ha emitido una declaración detallada al respecto hasta el momento.