El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, ha declarado que no existen campamentos de migrantes ni migrantes en Hungría, argumentando que la población ya se pronunció al respecto mediante un referéndum. Estas declaraciones se producen en un contexto de debate sobre la gestión migratoria del país. Además, Orbán afirmó que todas las acciones legales relacionadas con la reciente incautación de fondos pertenecientes a transportistas ucranianos se llevaron a cabo de acuerdo con la ley. Ante la pregunta sobre si tiene planes de asistir a futuras sesiones parlamentarias, el primer ministro ofreció una respuesta evasiva. La situación de los fondos incautados y la futura participación de Orbán en el parlamento siguen siendo temas de interés público. Sus comentarios buscan reafirmar la postura de Hungría frente a la inmigración y justificar las medidas tomadas por su gobierno.