El partido Tisza, actualmente en el poder en Hungría, presentó un proyecto de ley para reformar los medios de comunicación públicos. La iniciativa busca modificar la estructura y funcionamiento de estos medios, que han sido criticados por favorecer la línea informativa del anterior gobierno liderado por Viktor Orbán. Opositores y observadores internacionales argumentan que los medios públicos se convirtieron en un instrumento de propaganda gubernamental. El proyecto de ley pretende, según sus promotores, garantizar una mayor independencia y pluralismo informativo. Se espera un debate intenso en el parlamento húngaro sobre esta controvertida reforma. La medida representa un cambio significativo en la política mediática del país tras la reciente toma de posesión del nuevo gobierno. El futuro de los medios públicos en Hungría está ahora en el centro de la atención política.