El futuro del Museo de Terror de Budapest, un espacio expositivo polémico dedicado a la vida bajo el totalitarismo en el siglo XX, amenaza con reavivar la “guerra cultural” en Hungría. El nuevo gobierno húngaro enfrenta desafíos relacionados con este museo, que ha sido foco de debate. La institución, ubicada en Budapest, conmemora las víctimas de los regímenes fascista y comunista. Existe preocupación sobre la posible reorientación de su narrativa o incluso su cierre, lo que generaría controversia entre historiadores y la sociedad civil. Este asunto se suma a las tensiones políticas actuales en el país. La gestión del Museo de Terror se ha convertido en un símbolo de la lucha por la memoria histórica en Hungría.