András Baka, un ex presidente del Tribunal Supremo de 73 años, ha sido presentado como candidato a la presidencia por el club parlamentario del partido de Tisza, liderado por el primer ministro húngaro Péter Magyar. La votación está programada para el martes, momento en que se espera que se defina el futuro político del país. Sin embargo, el partido Fidesz, actualmente en la oposición y liderado por Viktor Orbán, ya ha anunciado su intención de boicotear el proceso. Este anuncio complica aún más la situación política, sugiriendo una profunda división entre las facciones. La candidatura de Baka representa un desafío al statu quo político. Se espera que el boicot de Fidesz impacte en la legitimidad de la votación. El desarrollo de esta situación será crucial para el futuro de Hungría.