El ministro de Sanidad húngaro, Zsolt Hegedűs, ha propuesto un cambio de enfoque en el sistema sanitario nacional, pasando de una cultura de culpabilización a una de aprendizaje continuo. Esta propuesta surgió tras analizar casos de fallecimiento infantil, comparando la respuesta a errores en Hungría y en el Reino Unido. Hegedűs argumenta que la transparencia en la identificación de mejores prácticas y su posterior difusión entre hospitales puede motivar mejoras generalizadas en la calidad de la atención. La iniciativa busca fomentar un ambiente donde el reconocimiento de errores no sea visto como un fracaso, sino como una oportunidad para el desarrollo y la prevención de incidentes futuros. Se espera que este nuevo enfoque impulse a los líderes y al personal sanitario a buscar activamente soluciones para optimizar la atención al paciente. El objetivo final es reducir errores y mejorar los resultados en todo el sistema de salud húngaro.
