El partido Fidesz, actualmente en la oposición en Hungría, ha rechazado formalmente el nuevo orden político establecido, calificándolo de ilegítimo. Han prometido una resistencia total y activa contra lo que consideran un gobierno injusto. Esta declaración marca una escalada significativa en las tensiones políticas del país. Fidesz argumenta que el actual gobierno no cuenta con un mandato democrático válido y que sus políticas son perjudiciales para Hungría. La promesa de resistencia total sugiere posibles protestas, desafíos legales y otras formas de oposición activa. Se espera que la situación provoque una mayor polarización en la sociedad húngara, con consecuencias impredecibles para la estabilidad política y económica del país. El partido no ha especificado aún las tácticas concretas que empleará en su resistencia.