El Primer Ministro húngaro, Peter Magyar, ha anunciado que el partido Fidesz se dirige hacia un declive acelerado, señalando la renuncia de Péter Szijjártó a su escaño parlamentario como evidencia. Szijjártó, exjefe de la diplomacia húngara, se unirá a una empresa automotriz china. Magyar sugiere que esta decisión podría revelar a quién servía realmente el exministro durante el gobierno de Orbán, incluso a los ojos de los votantes de Fidesz. Esta declaración marca una fuerte crítica interna y una visión pesimista sobre el futuro del partido gobernante. Magyar implica una posible desilusión entre el electorado de Fidesz al comprender los intereses reales que motivaron las acciones de sus antiguos líderes. La situación plantea interrogantes sobre la estabilidad política en Hungría.