En Hungría, los criaderos de peces están colaborando con la autoridad nacional de aguas para abordar los efectos de la sequía. La solución innovadora implica el uso del agua restante en las enormes piscinas de peces después de la cosecha. Esta agua se utilizará para irrigar tierras agrícolas afectadas por la sequía y parques en todo el país. La iniciativa responde a las severas condiciones de sequía que han afectado a Hungría este verano, exacerbadas por las olas de calor que azotan el continente. Esta colaboración busca optimizar los recursos hídricos disponibles y mitigar los impactos de la sequía en la agricultura y los espacios verdes. La medida demuestra un enfoque creativo para la gestión del agua en tiempos de crisis climática en Hungría.