El primer ministro Péter Magyar justificó los planes de su gobierno para restringir la contratación de trabajadores extranjeros, priorizando el empleo para ciudadanos húngaros. Esta medida busca limitar la disponibilidad de mano de obra foránea en el país. Magyar también aprovechó la ocasión para criticar nuevamente al presidente Sulyok, aunque no se especificaron los motivos de la crítica en la información disponible. La iniciativa gubernamental apunta a reducir la dependencia de trabajadores invitados y fomentar la creación de oportunidades laborales para la población local. Se espera que las nuevas regulaciones impacten diversos sectores económicos que dependen de esta fuerza laboral. La situación política interna, marcada por la tensión entre el primer ministro y el presidente, añade complejidad al debate sobre la política migratoria. Más detalles sobre esta noticia están disponibles en Daily News Hungary.