Tras poco más de un mes en el cargo, el primer ministro húngaro, Péter Magyar, está delineando un cambio en la postura de Hungría en el escenario internacional, distanciándose del legado de Viktor Orbán. La administración Magyar ha mostrado indicios de una nueva dirección, aunque los detalles específicos aún están emergiendo. Este cambio de rumbo se produce después de que Orbán dejara de liderar el país. Se anticipan desafíos para el nuevo gobierno, sugiriendo que el período de transición podría ser complejo. La dinámica interna y externa de Hungría se encuentra en un punto de inflexión. Se espera que Magyar defina con mayor claridad sus políticas en las próximas semanas.