El Parlamento de Hungría ha aprobado una serie de medidas legislativas impulsadas por la mayoría parlamentaria. Entre las decisiones más destacadas se encuentra la prohibición de los carteles publicitarios gigantes y los anuncios que inciten al odio. Asimismo, se ha restringido la difusión de publicidad política fuera de los periodos electorales oficiales. Por otro lado, el Estado ha desistido de la expropiación de los edificios de alquiler situados en la calle Diószegi Sámuel. Además, se ha decidido mantener el sistema de asesoramiento especializado en contratación pública hasta finales de diciembre. Estas resoluciones reflejan ajustes tanto en la normativa de comunicación pública como en la gestión inmobiliaria estatal. El conjunto de las medidas fue ratificado durante la sesión parlamentaria del pasado martes.